Con la publicación de su primera novela en 2010, Orfa Alarcón (Nuevo León, 1979) se ganó un lugar indiscutible en la narrativa policiaca y criminal mexicana. Perra brava es uno de los escasos acercamientos al mundo hiperviolento del crimen organizado desde la perspectiva femenina. Una novela vertiginosa e impactante que construye su trama con el narcotráfico, no como tema, sino como contexto. El tema son las relaciones humanas y las distintas maneras en que se tuercen en un mundo enfermo.

Fernanda Salas es una estudiante universitaria con aspiraciones, pero también la novia del jefe de una célula criminal de Nuevo León; es “la reinita del norte” y también una joven emocionalmente fracturada por los recuerdos de su infancia; es una perra brava capaz de morder por defender lo que considera suyo, pero también una perra sumisa que necesita ser sometida por su amo para sentirse protegida. En medio de estos polos está Julio, como eje de sus transformaciones, de sus altibajos emocionales, de su miedo y de su rabia.

Sin concesiones románticas, lo que vemos en la historia de Fernanda Salas es la que podría ser la historia de muchas mujeres mexicanas que crecen en un núcleo familiar marcado por la violencia, que inconscientemente se sienten atraídas por las relaciones destructivas y repiten el patrón del maltrato físico y emocional porque paradójicamente las hace sentir seguras, y que acumulan el resentimiento (o el miedo) necesario para después ejercer esa violencia como única estrategia de empoderamiento para cobrarle al mundo lo que sienten que les debe.

 

 

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *