La ganadora del Premio Nacional de Novela Negra Una Vuelta de Tuerca 2009 con Muerte caracol, Ivonne Reyes Chiquete confiesa en este interrogatorio cómo fue el proceso que la involucró con el género negro culpa directamente al periodismo narrativo del inicio de esta relación.

 

 

 ¿Cómo fue tu primer encuentro con la novela negra?

Creo que en realidad fue escribiéndola. Mi interés por los casos reales de crimen y por la literatura me condujo a escribir algo que después supe podría estar clasificada como novela negra. Libros que me marcaron como lectora fueron A sangre fría de Truman Capote, Felices como asesinos de Gordon Burn, ambos de periodismo narrativo, y la novela Plenilunio de Antonio Muñoz Molina.

¿Qué autor de novela negra consideras indispensable?

Patricia Highsmith

¿De qué escritor has leído más libros?

He leído las trilogías de Stieg Larsson, Dolores Redondo, varios de Padura o Henning Mankell, pero ninguno me ha apasionado como para visitar toda su obra (si es que la hubiera, porque sabemos que de Larsson no hay más.) Y aunque disfruto mucho la ficción, mi mayor interés en el tema es el periodístico. Y aquí puedo decir que leo la nota roja a diario y colecciones como El sumario del crimen son mi deleite. También disfruto las series de ficción, pero más las que retratan casos reales.

¿Cuál te parece el mejor detective de todos los tiempos y por qué?

No es un detective de ficción, sino un investigador real: el doctor Alfonso Quiroz Cuarón, por su perfilación criminal de Ramón Mercader, Gregorio Cárdenas e Higinio Sobera de la Flor.

De todos los criminales literarios conocidos, ¿cuál te parece el mejor construido?

Tomas Harris, con Hanibal Lecter, fue capaz de crear todo un imaginario alrededor de un personaje criminal.

¿Qué debe tener una novela negra para atraparte?

Que se salga de estructuras preconcebidas.

Si la novela negra fuera un automóvil, ¿qué modelo sería?

Cualquiera, desde la combi donde secuestraron a Valeria para después violarla y asfixiarla hasta el Uber Chevrolet Sonic que contrató Mara Castilla.

Y si fuera una bebida…

Me sabe a aguardiente.

Una ciudad…

Ciudad de México. Pero en realidad, cualquiera.

Si tú fueras una novela negra, ¿cuál sería tu título?

Expreso cortado

¿Qué te motiva a escribir novela negra?

Creo que es un género con posibilidades infinitas. Tanto formalmente como en temática. Habla de las pulsiones humanas en el punto justo donde fue tan difícil contenerlas que se volvieron delito. Un caldo delicioso para narrar.

¿Cómo eliges el crimen que quieres contar?

A partir de la lectura de nota roja y las preguntas que no me responde el periodismo y creo que la ficción puede aventurar.

¿Qué peso tiene el concepto de impunidad en tu obra?

Mis narraciones con tema criminal no se centran en la resolución de un delito, ni el castigo o no a los culpables, me interesan las emociones, los motivos, la complejidad humana, tanto de víctimas como de delincuentes.

¿Dónde ocurren tus historias y cuál es el peso del lugar en ellas?

Ocurren donde tienen que ocurrir, puede ser una ciudad o un poblado con un puñado de habitantes. El lugar tiene el peso del reflejo social que ahí se gesta. Huyo de las fórmulas, cada historia pide su propia estructura, ambiente, personajes.

¿Crees en los finales felices?

No sé. Habría que definir qué es un final feliz. Yo creo en la literatura y su esfuerzo por mostrar la complejidad del alma humana.

Categorías: Entrevista

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *